Uno de los pretextos que siempre usamos para no hacer ejercicio, es que no podemos desplazarnos hacia un deportivo o un gimnasio, sea porque nos queda lejos o porque no tenemos tiempo. También hay quienes pese a que les gusta salir a ejercitarse en bicicleta, no lo hacen por el miedo al tránsito tan intenso, particularmente en las ciudades, la contaminación o la delincuencia.
Una posibilidad para mucha gente es la bicicleta fija, que sin ocupar un gran espacio puede ser muy útil para hacer ejercicio en casa; la puede poner en su propio cuarto o en el cuarto de aseo junto a la lavadora.


Actualmente las hay de muchos modelos y precios de acuerdo a lo sofisticado que se quiera. Las hay desde muy sencillas que imitan el paseo tradicional; hasta aquellas que pueden simular el mismo grado de esfuerzo para subir una pendiente.
El ejercicio en bicicleta fija también es aeróbico y sirve para realizar un entrenamiento cardiovascular. Con media hora diaria podrá mejorar considerablemente su condición física, aunque si apenas se inicia en la práctica de este ejercicio, deberá iniciar con 10 o 15 minutos diarios, según se sienta, y en la medida que vaya ganando condición, podrá mejorar su tiempo.
Desde su casa y sólo cuidando que haya suficiente ventilación, usted podrá mejorar su capacidad cardiaca, el sistema respiratorio en general, fortalecer sus piernas y, particularmente, esto va para hombres y mujeres, quemar grasa, esa que nos estorba, que es dañina para la salud y nos causa obesidad.
El ejercicio en bicicleta fija lo pueden desarrollar desde niños, hasta personas de la tercera edad; sólo hay dos advertencias que deben tomarse en cuenta: primero ver como anda nuestro corazón, pues como cualquier ejercicio aeróbico, es riesgoso para quienes padezcan males cardiacos. Asimismo, habrá que ver cómo anda de sus rodillas, pues si están lastimadas, requerirá de un programa impuesto por un instructor para que las fortalezca y no vaya a acentuar más el desgaste de las mismas.