Miles de mujeres asiáticas usan la angélica china como remedio natural para combatir diversos trastornos ginecológicos. Conocida también por dong quai o dang gui, la Angelica sinensis forma parte del grupo de plantas que «nutren la sangre», y en algunas fuentes se la ha definido como el “ginseng de la mujer“, por sus prodigiosas virtudes sobre la salud femenina.
De esta planta robusta que se cultiva en Japón, China y Corea, sus países de origen, se aprovechan el rizoma y la raíz, que son recolectados en otoño.
En su composición destaca la presencia de una esencia que contiene carvacrol, ácido palmítico y ácido linoleico, así como fitosteroles y cumarinas.
Entre las principales virtudes del dong quai cabe señalar su actividad como regulador hormonal. Es una fuente natural de fitoestrógenos, ideal para compensar la reducción o el cese en la generación de estrógenos en mujeres pre y post-menopáusicas. Se le atribuye además la capacidad de regular la presencia de estas hormonas en el organismo, frenándola cuando se produce un exceso y activándola cuando existe una deficiencia.
Muestra un notable efecto analgésico, antiinflamatorio y antiespasmódico, que calma la tensión muscular y alivia los espasmos, por lo que está indicada para un amplio cuadro de dolencias femeninas, en amenorreas y dismenorreas, así como para suavizar los dolores premenstruales y los que se producen durante el periodo, incluida la jaqueca, el dolor de espalda y el dolor de riñones. Para ello se aconseja tomar una cucharada sopera rasa de dong quai en polvo mezclado en agua, que se bebe dos veces al día, en ayunas.
Asimismo esta planta estimula el sistema cardiovascular y la irrigación sanguínea, mostrándose útil para paliar dolencias ligadas a una deficiente circulación como sabañones, varices o hemorroides.
Algunas fuentes le atribuyen una gran actividad antibacteriana y como reguladora de la respuesta inmunitaria. De ahí que sea útil para prevenir infecciones y alergias broncorrespiratorias y asma.
Para sudores y sofocaciones
El dong quai también es válido para tratar los trastornos asociados al climaterio femenino, como sofocaciones y sudores nocturnos. En tal caso, se tomarán dos cápsulas diarias de 500 mg cada una, la primera al levantarse y la segunda antes de cenar.
El dong quai se comercializa en cápsulas, polvo, tintura y, ocasionalmente, troceada, para su uso en decocción.
Aliado de la circulación
El dong quai es una planta «calorífica» que activa la circulación sanguínea y mejora las varices y hemorroides.
Para tratar afecciones provocadas por una deficiencia en el riego sanguíneo se indica la siguiente dosis:

  • Polvo. Una cucharadita rasa de café (1g) dispuesta en zumo o yogur natural
    2 veces al día.
  • Cápsulas. Entre 2 y 4 cápsulas diarias de 500 mg cada una.
    Contraindicado: Los hipertensos y las embarazadas no deben tomarla.
    Jordi Cebrián / Cuerpo Mente