Un examen de Papanicolao es un examen para detectar células que podrían convertirse en cáncer de cervix, la parte del útero que se conecta a la vagina. Esta prueba también detecta infecciones y otras células cervicales anormales. El examen de Papanicolao se ha convertido en la herramienta más exitosa para detectar el cáncer que jamás se haya inventado. Esta simple prueba ha reducido en un 70 por ciento las muertes producidas por cáncer en las mujeres.


¿Con qué frecuencia debo hacermelo?
Usted debe realizarse el examen de Papanicolao de manera rutinaria desde el momento que tiene relaciones sexuales por primera vez (o desde los 18 años, cualquiera que suceda primero) hasta la etapa final de la menopausia. Muchos expertos recomiendan que se haga el examen todos los años; sin embargo, si con frecuencia los resultados son negativos, es posible que su médico le sugiera que se someta a este examen en intervalos más prolongados. Usted debe realizarse un examen de Papanicolao todos los años si alguno de los siguientes enunciados aplica en su caso:
•Si ha tenido múltiples parejas sexuales o si ha estado con un compañero que ha tenido múltiples parejas sexuales.
•Si usted tuvo su primera relación sexual antes de cumplir 18 años.
•Si usted ha tenido un compañero sexual cuyas parejas anteriores incluyeron a alguien con cáncer cervical.
•Si usted tiene antecedentes médicos de infección por herpes genital o de verrugas genitales causadas por el virus del papiloma humano.
•Si usted es VIH positivo.
•Si usted fuma.
•Si su sistema inmune se encuentra más bajo de lo normal (por ejemplo, como resultado de una cirugía de transplante reciente).
•Si tiene antecedentes de exámenes de Papanicolao con resultados anormales.
•Si ha tenido cáncer cervical, uterino, vaginal o vulvar.