Mucha gente tiene la idea de cortarse las uñas de los pies lo mas cortas posibles.
La medida ideal es aquella en que las uñas comparten longitud con el dedo, es decir, la uña no debe sobresalir del dedo, pero a su vez la carne del dedo tampoco debe sobresalir con respecto a la uña.
La medida ideal se consigue apoyando unas tijeras sobre el dedo y cortando rectilíneamente la porción de uña que sobresale. Para evitar roces molestos en el calcetín, las dos esquinas de la córnea se dejarán romas con una lima. La tijeras más recomendables son las semicurvas.


El mejor momento para hacer esto es después del baño, ya que están reblandecidas y resulta más fácil. Debe tenerse en cuenta que la córnea de estos órganos se endurece con el paso del tiempo por lo que los ancianos se benefician con esta practica.
Mantener una uña con una longitud correcta redunda en una reducción de riesgos de deformidades e infecciones por heridas y micosis.