Demasiado bueno para ser verdad: una simple droga que aparte es barata mata casi todos los canceres al apagar su “inmortalidad”. La droga de nombre dichloroacetate (DCA), ha sido usada por años para tratar raros casos de desordenes del metabolismo y se sabe que es relativamente segura.
No tiene patente, lo que significa que puede ser fabricada por una fracción de lo que cuestan las nuevas medicinas.


Evangelos Michelakis de la Universidad de Alberta en Edmonton, Canadá, y sus colegas probaron el DCA en células humanas fuera del cuerpo y encontraron que mataba las células cancerosas de pulmón, mama, y cerebro, pero no las células sanas. Tumores en ratas infectadas artificialmente con cáncer humano también se encogieron dramáticamente cuando fueron alimentadas con agua con DCA por algunas semanas.
DCA ataca una característica única de células cancerigenas: el hecho de que hacen su propia energía mediante el cuerpo principal de la célula, en lugar que en los organelos llamada mitocondria. Este proceso se llama glicólisis, es ineficaz y usa grandes cantidades de azúcar.
DCA puede producir dolor, entumecimiento y dificultad al caminar en algunos pacientes, pero esto es un precio que vale la pena pagar si surte efecto contra el cáncer. El siguiente paso es hacer pruebas clínicas del DCA en personas con cáncer. Esto debe de ser donado por beneficencias, universidades y gobiernos, las compañías farmacéuticas difícilmente pagaran este debido a que no pueden hacer dinero con medicina sin patente. La paga es que si el DCA funciona será muy fácil y barato de hacer.
Traducido de la revista NewScientist