Científicos en la UNAM desarrollan un “nanosistema” que permite transportar directamente a los tumores cancerosos dos elementos de terapia utilizados en el tratamiento del cáncer, que son los núcleos radioactivos y los agentes químicos citotóxicos.
El investigador del Instituto de Física de la UNAM, Luis Alberto Medina Velázquez, informó que se trata de “nanoesferas” hechas de sustancias orgánicas de origen vegetal, que actúan como un “Caballo de Troya” al transportar en su interior la combinación que potenciaría su efecto terapéutico y reduciría los efectos tóxicos secundarios a tejido sano.


El experto detalló que las estructuras “transportadoras” se conocen como liposomas o nanoesferas lipídicas, cuyo tamaño promedio es de 100 nanómetros, y en su superficie llevan “cabellos” de polímero que “engañan” al sistema inmunológico.
Explicó que por ese motivo permanecen en la circulación sanguínea durante más tiempo, hasta que se acumulan en el tumor, dentro del cual liberan su efecto tóxico.
Luego de ser inyectadas y transitar por el cuerpo, las nanoesferas se acumulan en el tumor debido a cambios en la morfología vascular del tejido ante la presencia de la masa tumoral, permitiendo un depósito de dosis del fármaco y de radiación mejor localizada.
Medina Velázquez recordó que el tratamiento actual para las neoplasias se basa en tres técnicas: cirugía, radioterapia y quimioterapia; efectivas, pero con altos efectos tóxicos colaterales.
Explicó que se ha conformado un equipo para el desarrollo de terapias dirigidas donde, por la UNAM participan los institutos de Física y el de Investigaciones Biomédicas, así como expertos del Instituto Nacional de Cancerología (INC).
Confió en obtener resultados lo antes posible para presentarlos al INC, en especial porque en ese organismo la demanda de atención es enorme; en su mayoría son personas de escasos recursos, sin seguridad social y que no pueden pagar el tratamiento en un hospital privado.