Es un trastorno de ansiedad caracterizado por obsesiones o compulsiones y tener uno o los dos es suficiente para hacer el diagnóstico. Una obsesión es un pensamiento, sentimiento, sensación o idea fijos y recurrentes; mientras que una compulsión es un patrón de comportamiento recurrente y consciente que una persona se siente impulsado a realizar.
Este comportamiento puede ser una acción física (por ejemplo, lavarse las manos) o un acto mental (por ejemplo, rezar, repetir palabras silenciosamente, contar). El comportamiento está encaminado a neutralizar la ansiedad o el sufrimiento. Un ejemplo de esto es el lavado excesivo de las manos para evitar infecciones.


Causas, incidencia y factores de riesgo
Anteriormente, este trastorno se consideraba poco común; sin embargo, los datos recientes muestran que de 2 a 3% de las personas, alrededor de 7 millones de estadounidenses, lo padecen. Este trastorno generalmente se observa en edades comprendidas entre los 20 y 30 años, y un 75% de los que la desarrollan muestran síntomas a la edad de 30 años.
Hay varias teorías psicológicas acerca de la causa del trastorno obsesivo compulsivo, pero ninguna ha sido confirmada. En algunos reportes, este trastorno se asocia con trauma de la cabeza o con infecciones. De igual manera, hay diversos estudios que muestran anomalías cerebrales en pacientes con este trastorno, pero estos resultados inconsistentes requieren de más investigación.
Es interesante destacar que el 20% de las personas que padecen este trastorno tienen también tics motores, lo que sugiere que puede haber una relación con el síndrome de Tourette, pero este vínculo no es claro.
Síntomas
Los síntomas son obsesiones o compulsiones que ocasionan sufrimiento significativo o interferencia con la vida cotidiana y que no se deben a una enfermedad o consumo de drogas. La persona generalmente reconoce que el comportamiento es excesivo o irracional.
Signos y exámenes
La descripción que la misma persona hace del comportamiento usualmente lleva a diagnosticar este trastorno. Se realiza un examen físico para descartar alguna causa física y se hace una evaluación psiquiátrica para descartar otros trastornos psiquiátricos. Los cuestionarios, como la Escala Obsesivo Compulsiva de Yale-Brown (Yale-Brown Obsessive Compulsive Scale), pueden ayudar a diagnosticar este trastorno y rastrear el progreso del tratamiento.
Tratamiento
El trastorno obsesivo compulsivo se trata utilizando medicamentos y psicoterapia.
El primer medicamento que se considera usualmente es un antidepresivo, ya que a menudo es efectivo y no ocasiona efectos secundarios severos. Estos antidepresivos se conocen como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y parecen efectivos en el tratamiento de este trastorno, ya que incrementan la serotonina disponible en el cerebro. Este tipo de medicamentos incluyen, entre otros: fluvoxamina (Luvox), fluoxetina (prozac), sertralina (Zoloft), paroxetina (Paxil) y citalopram (Celexa).
Si un antidepresivo ISRS no es efectivo, se puede prescribir clomipramina, un antidepresivo tricíclico, que aunque es el medicamento más antiguo en el tratamiento del trastorno obsesivo compulsivo y es más efectivo que los antidepresivos SSRI, presenta numerosos y desagradables efectos secundarios, incluyendo sedación, dificultad para iniciar la micción, resequedad en la boca y una caída de la presión sanguínea al levantarse de una posición de sentado.
En los casos más resistentes, se pueden combinar la clomipramina y los ISRS. Aunque otros medicamentos, como las benzodiazepinas, pueden ofrecer algún alivio para la ansiedad, generalmente se usan juntamente con otros tratamientos más confiables.
La psicoterapia, que se puede dar a nivel individual o grupal, se utiliza para reducir la ansiedad, resolver conflictos internos y brindar formas efectivas de reducir el estrés.
Las psicoterapias conductistas a menudo se utilizan y pueden incluir:
* Prevención de respuesta y exposición: la persona es expuesta en forma repetitiva a la situación que desencadena los síntomas de la ansiedad y aprende a resistir la urgencia de llevar a cabo el acto compulsivo.
* Control de pensamientos: la persona aprende a frenar los pensamientos indeseados y a centrar su atención en el alivio de la ansiedad.
Expectativas (pronóstico)
El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es una enfermedad crónica, al igual que otros trastornos psiquiátricos, que tiene períodos de empeoramiento, seguidos de períodos de mejoramiento relativo, aunque es poco común que se presente un intervalo completamente libre de síntomas. Con el tratamiento, los pacientes presentan un mejoramiento considerable.
Complicaciones
Las consecuencias más probables a largo plazo de este trastorno están relacionadas con la naturaleza de las obsesiones o compulsiones. Por ejemplo, el lavado constante de las manos puede causar ruptura de la piel; sin embargo, normalmente este trastorno no progresa a otra enfermedad..
Situaciones que requieren asistencia médica
Se debe buscar asistencia médica si la obsesión está interfiriendo con la vida diaria, en el trabajo o relaciones o si la compulsión les está quitando mucho tiempo, energía y recursos.