Fumar en el coche produce niveles de contaminantes particulados nocivos que están por encima de los estándares de aire bajo techo de la Organización Mundial de la Salud, y que probablemente representan una amenaza para la salud de los niños, revela un estudio reciente.
Los niveles peligrosos de contaminación atmosférica particulada ocurren incluso cuando las ventanillas están abiertas o el aire acondicionado está encendido, según los hallazgos, que aparecen en la edición del 15 de octubre de la revista Tobacco Control.


Para el estudio, investigadores de Reino Unido midieron la materia particulada fina cada minuto en el asiento trasero de coches conducidos por 14 fumadores y tres no fumadores. Los trayectos duraron de cinco a 70 minutos, con una duración promedio de 27 minutos. De los 83 trayectos, 34 se realizaron sin humo de tabaco.
En promedio, los niveles de materia particulada fueron de 7.4 microgramos por metro cúbico de aire (mcg/m3) durante los trayectos sin humo, y fueron alrededor de once veces más elevados (85 mcg/m3) durante los trayectos en que se fumó. Los niveles de materia particulada se asociaron firmemente con el número de cigarrillos fumados, y los niveles promedio alcanzaron un máximo de 385 mcg/m3. El nivel más alto registrado fue de 880 mcg/m3.
Aunque por lo general los fumadores abrieron las ventanillas del coche para proveer ventilación, en algún momento durante los trayectos en que fumaron, los niveles de materia particulada seguían excediendo el límite de seguridad de 25 mcg/m3 recomendado por la Organización Mundial de la Salud, hallaron los investigadores.
Los problemas de salud de los niños, entre ellos la muerte infantil repentina, la enfermedad del oído medio, la respiración sibilante y el asma se han relacionado con la exposición al humo de segunda mano, anotaron los investigadores en un comunicado de prensa de la revista.
“Es probable que los niños estén en mayor riesgo a partir del [humo de segunda mano] debido a su respiración más acelerada, su sistema inmunitario menos desarrollado y su incapacidad de moverse de la fuente en muchos ámbitos de la vivienda y del coche”, escribieron el Dr. Sean Semple, del Centro Escocés de Aire Bajo Techo de la Universidad de Aberdeen, en Escocia, y colegas.
Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com